Como venimos repitiendo ya desde hace meses, si no años, estamos avanzando hacia un SEO mucho más natural, donde prácticas como conseguir de forma "mágica" cientos de links entrantes que te hacían subir como la espuma en Google se ha acabado. Ahora no sólo se recomienda esforzarse en captar enlaces de calidad, sino también auditar qué enlaces nos está entrando, y eliminar los que no nos interesan.
Eliminar enlaces tóxicos
Se puede considerar tóxico cualquier enlace que provenga de una web con mala reputación, por alguna mala práctica (como generar miles de links, contenido duplicado...), o que pueda haber sido infectado.
Identificar los enlaces nocivos
El sentido común ya nos indicará qué tipo de enlaces nos resultarán poco edificantes para el
SEO de nuestra web. Así que un recorrido por el apartado de enlaces entrantes de Google Search Console nos debería bastar para identificarlos. Si aún así no lo tenemos claro o tenemos un volumen tan grande que necesitamos alguna automatización, herramientas SEO como SemRush o Metriscspot, entre otras, os ofrecen auditorías de backlinks, donde os marcarán los que son potencialmente tóxicos.
Indicarle a Google los enlaces que no autorizas
Una vez tengas claro la lista, debes ir a la herramienta
Disavow de Google, y subirle un archivos txt con los enlaces que quieres desautorizar. También existe la posibilidad de deshabilitar dominios enteros. Si quieres más información, aquí Google lo
detalla.
Uso con moderación
Esta herramienta de Google es algo delicado de usar, así que si no eres un profesional, úsala con mucha precaución.